MENU

by • November 25, 2013 • EnsayoComments (0)487

Entre el Masoquismo y la Envidia

Hurgarse la herida remover la costra hasta que sangre, llevar la lengua sobre el diente adolorido,  desplazar la calza para sentir placer, reventarse mil veces la misma espinilla hasta demacrarse el rostro,  son poca cosa ante el gozo que aún muchos   sienten por el correismo, masoquistas de- tomo y lomo – cuya afición por sentir deleite con el suplicio oficial son dignas de estudio. El discurso populista  no solo encandila a pobres sino a personas  de clase alta y media, incluso deslumbró a  periodistas e¨ intelectuales ¨de las izquierdas ¿Qué hay de común en ellos? 
El caso de Lorenzo (Nombre ficticio) es patente, éste buen hombre junto a su conyugue Lorenza mantenían un colegio particular cuyo prestigio fue evidente, recuerdo como si fuese ayer haber charlados con ellos y hacerles saber mi preocupación por los cambios que sufriría la educación particular, pasaron de mí, me dijerón exagerado, ha transcurrido siete años hubieron de vender el colegio a precio de gallina enferma, dejando décadas de trabajo , les era imposible continuar empero siguen restregándose la epidermis hasta lastimarse por la revolución ¡! Masoquistas ¡!
Tomas el jurista (Nombre ficticio) en otro caso digno de recrear, mi colega Abogado litigante, con muchas horas de vuelo, flaco, menudo, con nariz de punta romana, reconocido en el foro, de billete, le comenté que la nueva Constitución apuntaba a desaparecer el imperio de la Ley y que Estado Social de Derechos no es lo mismo que Estado de Derecho,  afirmé que el primero supone a cada quien según sus necesidades -entregándole  súper discreciones al gobierno para que provea esos derechos , creando así un mounstruo – sin obligaciones reciprocas de los con derecho a todo y; que el segundo implicaba que nadie debe estar por sobre la ley, ni si quiera el Presidente, me dijo con un aire de- todo lo sé y soy sábido- tranquilo¨ Dr. Pablito¨ : ¨Disfrázate de comunista¨ requerirán abogados, Tomas  prestó sus servicios al régimen, ahora está enjuiciado  penalmente por su ex cliente el Estado, empero sigue merodeando  los meandros del poder- Masoquista
Aníbal  (nombre ficticio) su historia debe llamarnos a reflexión, un gran periodista , de mirada escrutadora, enjuto,  esotérico, flemático de pocas y profundas  palabras en su habla,  casi me quitó el saludo luego de llamar hace siete años su atención sobre la propuesta del correismo alusiva a la comunicación, le espeté que la ¨Palabra es mitad de quien la dice y mitad de quien la recibe¨ que no es pública como sugería el socialismo del SXXI, me quedó viendo con un tufillo a desprecio conceptual, incluso me tildó de derechoso, no habría de trascurrir cinco años después de la primera presidencia de Correa cuando el flaco con valentía  denunció hechos de corrupción del régimen,  casi le cuestan su carrera, le empapelarón de juicios, ahora camina despacio por la sombrita,  la última vez que hablamos en Europa seguía tácitamente creyendo en los postulados del correismo , abusando de la amistad que mantenemos por veinte años  prorrumpí- mi  viejo ya basta no seas masoquista-
El correismo ha sacado de las personas sentimientos execrables esas sensaciones –Porque él tiene y yo no tengo- porque ellos se dan esos lujos y nosotros no- esas tirrias contra el éxito que lejos de exaltar virtudes abogan por el odio y la envidia, visibiliza a seres deslucidos  que llegan al paroxismo por el minuto de gloria que les prodiga el régimen, antes que por sus propias méritos  , ejércitos de esbirros, riadas de aduladroes oficiales que hacen esfuerzos  inconfesables para ascender en la escala revolucionaria, inócular rencores es jugar con fuego más aun dentro de una sociedad compuesta de varias sociedades antropológicamente antagónicas que no superan los rastacuerismos seculares. Ecuador está menos cohesionado, la idea que el gobierno tiene de unidad es enfermiza, los que están con la revolución son los favorecidos, los unguidos, los que se oponen los enemigos, los de extrema derecha, los imperialistas, los pelucones. El correismo acaba con  la Patria entre el masoquismo y la envidia, a un tiempo que las izquierdas marxistas siguen necias sin reparar que sus utopías son  vías inequívocas al totalitarismo.
 
Praga desde el exilio
8 de octubre del 2013
happy wheels

Related Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

%d bloggers like this: