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by • November 25, 2013 • RelatoComments (0)953

El Calzón Negro

Ladeado a un costado de la antesala yacía silente el calzón negro mustio sin moverse permanecía en un rincón. Lola  recepcionista en la oficina de los arquitectos al verlo quedo extrañada, atónita, confundida  sorpresa mayor le dio no haberse percatado de la prenda íntima cuyo talla large no era  para cubrir un culo diminuto sino al contrario voluptuoso, el modelo era convencional de nylon sin encajes, nada sensual aquellos que suelen usar mujeres entradas en años y los años entrados en sus carnes, Lola  llamó a su jefe por el intercomunicador- Don Sebastián  puede venir por favor  hay una novedad en el recibidor espetó – Sebastián se  personó en la antecámara al mirar la braga con sus ojos morenos la sonrisa que  llevaba  dibujada en sus labios se diluyó desvaneciéndose en la atmosfera  –  ¿Qué es esto? afirmó, la respuesta era obvia- sin embargo volvió a preguntar ¿Qué hace un calzón en el Lobby? El principal del Estudio de Arquitectura Elías Pontevedra   fue convocado de inmediato al lugar de los hechos, inteligenciado que fue del misterioso suceso el provecto urbanista dispuso aplazar el sitio,  pidió además  a su asistente Gabriela inquiera  al personal femenino la razón de la presencia de las calzonarias negras. Gabriela no podía negarse al pedido estrambótico fue mano derecha de Elías.- Hasta ese momento sabían del suceso: Lola, Sebastián, Elías y Gabriela;  debían ser discretos para no malograr las pesquisas, por ello Elías y Sebastián valiéndose de tijeras tomaron el lóbrego calzón  con suma delicadeza para introducirlo en una funda de polietileno transparente,  a continuación  lo colocaron  dentro de la caja fuerte cuya clave de seguridad solo  conocían el primero y segundo de a bordo. Gabriela trazó un plan llamó a su proveedora de ropa interior para que exponga sus productos en la oficina fuera de las horas de trabajo, a un tiempo que Elías y Sebastián se dedicaron a chequear los videos de las cámaras de seguridad de aquel miércoles 5 de marzo del 2004, fecha en la que se manifestó el  culero, nada había de inusual  que no fuese el hecho que nadie había pasado a las oficinas, salvo ellos y los clientes que a ningún momento se percataron del calzón. María Rosa la vendedora de tangas llegó al día siguiente alada, divinamente envuelta en unos vaqueros estrechos que dejaban ver sus muslos antero internos y algo más, su ayudante una lesbiana  rubicunda bien despachada  le auxiliaba   cargando  dos maletas grandes en cuyo interior se encontraban: tangas, hilos dentales, sostenes, calzonarias de todo tipo marca y condición. Gabriela improvisó una breve introducción en la que exaltó la personalidad de la ejecutiva de ventas de prendas pudendas, las chicas de la oficina alborotadas arqueando sus cejas revelaban su admiración por las ropas casi no entornaban sus cuencas oculares encandiladas cotilleaban sobre los gustos de sus maridos, amantes y mancebos referentes a calzonarias y lencería  , Gabriela era parte del aquelarre  una especie de hechicera encubierta sin olvidar su primigenio propósito   no dejaba un detalle al azar  a todo instante percibió las   reacciones gestuales de las féminas , quería identificar en su rostro algún gesto inconsciente que revelase una pista que le condujese a dar con la autora del despojo calzonico arrojado en la antesala de los proyectistas . María Rosa expuso a la vista de las chicas  calzones  tipo conservador, añejos, decimonónicos, otros agogo   mientras su asistente comentaba  a viva voz que no hay nada más sexy que lo clásico, dijo  un calzón grande deja volar la imaginación mientras que los pequeños son aburridamente evidentes .  Sebastián la noche del incidente no pudo dormir el insomnio provocado por la preocupación del calzón negro le consumía, más aun que poco tiempo atrás se había separado de su consorte, una dama guapetona histéricamente  poseída por traumas, celos y una precoz menopausia. En las seseras de Sebas como le decían sus amigos bullía la hipótesis que las bragas apeadas en un ángulo del piso de la recepción  era un acto de brujería prodigado inequívocamente  en su contra, cuya autoría correspondía presumiblemente  a su ex  en complicidad o coautoría de alguna empleada, la solidaridad mujeril en ese tipo de tópicos es rayanamente delictiva por ello al día siguiente contra su propia voluntad racionalista Sebastián  hubo de visitar varios brujas y nigromantes de la ciudad que le había recomendado un viejo amigo afecto a las lides esotéricas. La oscuridad del cuarto de Adán el mago era macabra no así la música cumbiambera que raspando salía de unos parlantes anacrónicos –Buenos días prorrumpió Sebastián  ¿Es Usted Adán el mago? Adán estiró su mano, estrechó la palma del consultante mientras lo expurgaba con una mirada glacial, penetrante, intimidante si soy Adán contestó el nigromante a continuación espetó bienvenido ¿Qué lo trae por este oasis de vórtices vibratorios? Inquirió – Sebastián se mordió los labios para no reír siempre advirtió buenos modales en el trato con sus congéneres luego de tragar sus conatos de carcajadas que bajaron por su garganta  disimulando  con una tosecilla afelpada balbuceo- mi amigo Néstor Vizuete me ha recomendado su nombre como profesional de artes ocultas, el brujo bajó el volumen de una radiola antiquísima sobre la cual reposaban pirámides, cruces de Caravaca, el tetragramaton, la efigie  de un Equeco boliviano , a un lado del gramófono humeantes olores de palo santo envolvían el ambiente-Adán prosiguió a las ordenes soy todo oídos manifestó- Sebastián refirió el hecho que le había hurtado el sueño -Adán hundiéndose al fondo del asiento lila sentenció – Don Sebastián me lo han calzoneado- ¿Cómo es el calzón? inquirió el nigromante ¿Estaba manchado de maculas de sangre menstrual? ¿Seminal? Sebastián al oír las inquietudes profesionales del mago no podía disimular su incomodidad empero riposto con sus propias preguntas: ¿Que tiene que ver las sustancias impregnadas en el calzón? Mucho y de relevancia advirtió el alquimista- Si tiene sangre el maleficio tiene por objeto que usted nunca más volverá a tener hijos constituye una vasectomía maléfica, si tiene semen al contrario se llenará de hijos con mujeres a quien no amará- Sebastián comentó el calzón negro no tenía ni sangre ni semen-Adán volvió a preguntar: ¿El modelo del calzón es para el uso de mujeres jóvenes o viejas? Sebas dijo para damas provectas – Adán con tono grandilocuente espetó ahora está claro ahora está claro repitió por dos veces frotándose las manos  mirando hacia el techo como ido y ausente calló por breves segundos que para Sebastián duraron siglos ¿Está claro qué? Pronuncio el azorado arquitecto – Adán prosiguió la maldad inferida en su contra tiene como propósito que sus futuras relaciones sean con mujeres de edad avanzada, viejas, senectas, octogenarias, nonagenarias,  quien sabe seniles alopécicas, la certeza y el tono de voz señero del mago dejaron a Sebastián de una sola pieza como si le hubiese comunicado un médico de una enfermedad terminal, no era para menos el arquitecto a ese momento tenía treinta y cuatro años de edad y creía fervientemente en el amor-¿Qué debo hacer para librarme del sortilegio calzonico? No es fácil Don Sebastián, no soy un culebrero que le venderá la piedra o el mercurio filosofal, no es tan fácil insistió, el antídoto no es fácil de procurarse ¿Qué debo hacer? dijo de forma exaltada Sebastián como si hubiese perdido los estribos –Adán llenándose de tolerancia afirmó primero deberá jurar por su honor que jamás revelará la terapia mística que recomendaré  frente al calzoneó, de la cual usted es víctima-lo juro solemnemente proclamó el damnificado –Si esa es su decisión Sebastián que las fuerzas del bien nos acompañen en la cura del mal, debe conseguir el primer chorro de orina de un recién nacido escúcheme bien el primer chorro de las orines de un neonato mientras más pronto lo haga mejor , una vez que tome la micción del bebe deberá ir raudo con el líquido hacia donde se encuentre el calzón rociará este con las gotas de la criatura, leerá la oración que hoy le entrego luego encenderá las negras bragas con un cirio bendecido, si el humo del calzón adopta formas del rostro de la mujer que usted presume le hizo el daño se habrá librado caso contrario deberá volver por mi laboratorio y le entregaré una pócima de mayor concentración mental. Sebastián volvió a los dos años donde Adán para hacerlo su compadre del bautizo de su cuarto hijo de su tercer y postrero matrimonio….

 

Praga-5-de Julio 2013

 

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